domingo, 7 de marzo de 2010

El farol de Alberto

La primera noticia de este domingo tercero de la Cuaresma es que el farol de Alberto no se apaga, porque su luz es reflejo de esa otra Luz que no cesa, pero sí confiesa, a su modo, que no hay más cera que la que arde. Aquel 23 de abril de 2007 nos dio la bienvenida y desde la primera hora nos alumbró con una intensidad, por momentos, inusitada. Por él nos hemos enterado, con él nos hemos deleitado, en él nos hemos encontrado y de él nos hemos nutrido a menudo para seguir adelante. Como adelante sigue Alberto, en otra etapa sin acarrear farol, alumbrando de otra forma, pregonando a su estilo, enarbolando cruces de Pascua y pronunciando palabras llenas de vida. Gracias, Alberto, y hasta pronto.

1 comentario:

Conchero dijo...

No lo dudes, con las manos ocultas entre las mangas de la túnica. Gracias, amigo, gracias.